El Viceministro de Electricidad y Energías Renovables, presentó la hoja de ruta para modernizar la matriz energética hacia un modelo más sostenible y competitivo. Este diálogo integró la visión financiera del BID y la experiencia técnica de la GIZ. Se valoró además el inicio de la carrera de Ingeniería de Energías Sostenibles, que responden a las necesidades actuales y futuras en este ámbito.
El lunes 23 de marzo se realizó en el Aula Magna de la UPSA el panel “La Nueva Visión del Sector Eléctrico”, una iniciativa impulsada por el Viceministerio de Electricidad y Energías Renovables, la Universidad Privada de Santa Cruz de la Sierra (UPSA), junto a el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Cooperación Alemana, implementada por la GIZ a través del programa ProTransición. El encuentro reunió a autoridades, especialistas y académicos en un esfuerzo conjunto entre el Estado, la academia y la cooperación internacional para abordar el tema de energía limpia y accesible para todos los bolivianos.
El panel contó con la participación del viceministro de Electricidad y Energías Renovables, Marcelo Blanco Quintanilla, del Ministerio de Hidrocarburos y Energías; el especialista senior de Energía del BID, Edwin Antonio Malagón Orjuela; y el coordinador del programa ProTransición de la GIZ, Klaus Bernhardt-Johst. La moderación estuvo a cargo del decano de la Facultad de Ingeniería de la UPSA, Ing. Oscar Serrate.
Al momento de inaugurar la actividad, el Presidente del Directorio de la Fundación UPSA, Federico Stelzer, destacó que Bolivia atraviesa un punto de inflexión histórico en materia energética, marcado por el desafío de transformar una matriz altamente dependiente del gas natural hacia un modelo más sostenible, y que esta transición, implica cambios tecnológicos, transformaciones institucionales, económicas y sociales, que demandan modernizar marcos normativos, atraer inversión, impulsar la innovación y fortalecer las capacidades humanas. “En este contexto, la UPSA reafirma su compromiso como espacio de encuentro y reflexión, articulando el diálogo entre el sector público, privado y la cooperación internacional”, resaltó Stelzer.
Durante su intervención, el viceministro Blanco realizó un diagnóstico crítico del sector eléctrico boliviano, señalando una alta dependencia de la generación termoeléctrica basada en gas natural. En ese contexto, enfatizó la necesidad de diversificar la matriz energética, promoviendo una mayor participación del sector privado mediante un marco normativo claro y transparente, pero también con la protección de los grupos más vulnerables”.
“no se puede pensar en el desarrollo del sector sin generar condiciones que atraigan inversión privada”, afirmó, destacando además la importancia de incorporar energías renovables y mecanismos como subastas públicas. Además, añadió “Fortaleciendo ENDE, pero bajo las mismas condiciones que el sector privado, Estas acciones se vienen llevando adelante bajo el liderazgo del Presidente Rodrigo Paz y el firme compromiso del Ministro Mauricio Medinaceli, quienes impulsan esta transformación”.
Blanco también adelantó que el Gobierno trabaja en una nueva ley que incluirá la participación privada, el impulso a energías renovables y la eliminación de restricciones monopólicas, manteniendo a la empresa estatal ENDE como un actor relevante, pero en igualdad de condiciones. Asimismo, mencionó medidas de corto plazo como el fomento a la generación distribuida y el impulso a proyectos solares, sin dejar de lado el rol estratégico de la energía hidroeléctrica.
Por su parte, Edwin Malagón destacó el potencial de Bolivia para posicionarse como un hub energético regional, aprovechando su ubicación geográfica estratégica y promoviendo la integración eléctrica con países vecinos. Subrayó además la importancia de atraer inversión extranjera y fortalecer la cooperación con organismos multilaterales, no solo en financiamiento, sino también en asistencia técnica y mitigación de riesgos.
“El desarrollo de múltiples proyectos energéticos requiere la participación del sector privado y el acompañamiento de instrumentos financieros que reduzcan la percepción de riesgo y faciliten la inversión”, explicó.
En tanto, Klaus Bernhardt-Johst puso énfasis en el rol clave de la formación de capital humano para impulsar la transición energética. Destacó que la cooperación alemana trabaja en alianza con universidades para desarrollar capacidades técnicas y promover nuevas tecnologías, subrayando que el cambio comienza desde la educación y la generación de conocimiento.
“El desarrollo de capacidades es fundamental para una transición energética sostenible. La tecnología ya existe, ahora el reto es implementarla y formar a los profesionales que liderarán este proceso”, indicó.
El panel también abordó desafíos estructurales como la necesidad de ampliar el acceso a la electricidad en zonas rurales, mejorar la eficiencia energética y garantizar que la transición energética sea inclusiva y sostenible. Los expertos coincidieron en que la diversificación de fuentes, la seguridad jurídica y la transparencia son pilares fundamentales para el desarrollo del sector.
Previo al panel, se firmó un convenio entre la UPSA y la Cooperación Alemana, a través de GIZ/ProTransición, con el objetivo de fortalecer las capacidades técnicas y generar oportunidades laborales en el ámbito energético. La alianza contempla el desarrollo de programas de capacitación en energía solar, eficiencia energética y movilidad eléctrica. GIZ apoyará en el diseño, monitoreo y evaluación de los cursos, mientras que la UPSA estará a cargo de su implementación. El Viceministerio actuará como articulador entre las instituciones.
Asimismo, la UPSA impulsa otros proyectos estratégicos como el programa M.O.I.S.E.S., en colaboración con Texas A&M Energy Institute, y el lanzamiento de la nueva carrera de Ingeniería en Energías Sostenibles, orientada a formar profesionales capaces de liderar proyectos con fuentes renovables.
De esta forma, la UPSA reafirma su compromiso con el desarrollo sostenible del país mediante la implementación de iniciativas innovadoras y a la vanguardia en el ámbito energético, a través de la formación de profesionales especializados en energías sostenibles, el impulso a programas académicos y de investigación, y la generación de espacios de diálogo como este panel, posicionando a la Universidad como un actor clave en la construcción de propuestas que contribuyan a la transformación y sostenibilidad del sector eléctrico en Bolivia.


















