La investigación busca comparar poblaciones que viven a diferentes altitudes y comprender cómo
factores fisiológicos, culturales y adaptativos pueden relacionarse con el funcionamiento cognitivo
de los adolescentes. Una estudiante UPSA participó durante 10 días en el trabajo de campo
realizado en ese país de Asia Central.
La Universidad Privada de Santa Cruz de la Sierra (UPSA) dio un nuevo paso en su investigación
sobre neurocognición en la altura, desarrollada en colaboración con la Universidad de Zúrich
(UZH), con la participación de una estudiante de esta Universidad cruceña en una nueva fase del
estudio realizada en Kirguistán. Esta etapa da continuidad al trabajo iniciado en Bolivia, donde
alrededor de 200 adolescentes de La Paz y El Alto participaron en una investigación orientada a
analizar la relación entre la oxigenación durante el sueño y las funciones cognitivas.
La elección de Kirguistán responde al interés científico de comparar poblaciones que viven en
condiciones de altura similares, pero pertenecen a contextos geográficos, culturales y
genéticos diferentes. Mientras Bishkek, capital de Kirguistán, se encuentra a una altitud similar a
Santa Cruz de la Sierra, la región de Alay, situada alrededor de los 2.600 metros sobre el nivel del
mar, presenta condiciones comparables a Cochabamba. El país cuenta además con un Instituto de
Estudios de Altura con intereses científicos relacionados con esta investigación.
El estudio busca evaluar las funciones cognitivas de adolescentes de entre 13 y 17 años,
estableciendo una línea de base para las herramientas de evaluación que posteriormente permitan
comparar los efectos de vivir a diferentes altitudes. Además de las diferencias geográficas, la
investigación considera factores culturales y genéticos: las poblaciones estudiadas en Bolivia y
Kirguistán tienen idiomas y características genéticas distintas, lo que podría estar relacionado con
diferentes procesos de adaptación a la altura.
La primera fase desarrollada en Bolivia ya permitió obtener resultados relevantes. De acuerdo con
el equipo investigador, los adolescentes que viven a mayor altitud presentaron menor
oxigenación durante el sueño y una mayor frecuencia de desaturaciones de oxígeno, aunque no
se observaron cambios significativos en los índices de apnea-hipopnea ni en la percepción
subjetiva de la calidad del sueño. Estos resultados refuerzan la importancia de establecer valores
de referencia específicos para poblaciones que viven en altura, particularmente durante la
adolescencia.
Para Nicolás Arancibia, investigador de la UPSA que encabeza esta línea de trabajo desde el
Centro de Investigación y Asesoramiento Psicológico (CIAP), la investigación puede contribuir a
generar evidencia propia para comprender mejor el comportamiento de variables relacionadas con
el sueño y el funcionamiento cognitivo en adolescentes bolivianos. También destacó que el
proyecto permite desarrollar y adaptar herramientas tecnológicas de evaluación con estándares
internacionales, fortaleciendo las capacidades de investigación y diagnóstico en poblaciones que
tradicionalmente cuentan con menos información de referencia.
En esta nueva fase, la estudiante de Psicología de la UPSA Noelia Guzmán Goldshmidt
participó durante 10 días en el trabajo de campo realizado en Kirguistán. Su incorporación al
proyecto fue posible gracias al trabajo que venía desarrollando en Bolivia en la traducción, digitalización y reprogramación de parte de la batería de pruebas neurocognitivas, además de su
participación en la aplicación de las evaluaciones y en tareas logísticas. En Kirguistán colaboró en
la aplicación de las pruebas en ruso a adolescentes de las mismas edades consideradas en el
estudio.
«Como estudiante de la UPSA, poder formar parte de un proyecto internacional de esta magnitud
fue una oportunidad para aplicar lo que aprendí durante mi formación y también para crecer
muchísimo tanto a nivel académico como personal», señaló la estudiante, quien destacó además la
experiencia de trabajar en un equipo interdisciplinario y participar directamente en las distintas
etapas de una investigación científica internacional.
La participación de la estudiante representa también uno de los resultados de la cooperación entre
la UPSA y la Universidad de Zúrich. El proyecto surgió de una propuesta presentada por Arancibia
y aprobada por el comité de la UZH por su enfoque científico, transgeneracional y
multidisciplinario. La Universidad de Zúrich está a cargo de las mediciones fisiológicas y la
coordinación general, mientras que la UPSA, a través del CIAP, participa en el reclutamiento de
participantes y en la evaluación de funciones cognitivas, habilidades de razonamiento y orientación
vocacional.
Los resultados de la fase realizada en Kirguistán todavía no están disponibles para su difusión,
debido a que el equipo debe completar el procesamiento y análisis de la información. Se prevé
contar con los resultados consolidados hacia finales de 2026 y posteriormente preparar una
publicación científica durante 2027.
Más allá de los resultados científicos que pueda generar, el proyecto fortalece la investigación
internacional de la UPSA y la formación de nuevos investigadores, al brindar a sus estudiantes la
oportunidad de participar en proyectos multidisciplinarios junto a especialistas de otros países.
Para Arancibia, este intercambio contribuye al desarrollo de recursos humanos calificados y
permite elevar las capacidades de investigación científica en Bolivia.


















