El UPSA Fashion Date se consolidó una vez más como una de las plataformas más importantes de difusión del talento joven en la moda boliviana. Así lo demostró el pasado miércoles 26 de noviembre, cuando más de 70 propuestas desarrolladas por estudiantes desde segundo hasta noveno semestre de la carrera de Diseño y Gestión de la Moda se presentaron en la pasarela del Centro de Convenciones de la UPSA, evidenciando el alcance académico y creativo de un programa que hoy se destaca por su enfoque integral y su proyección nacional e internacional.
El desfile fue construido a partir de una narrativa visual basada en los cuatro pilares que estructuran la formación en moda de la UPSA: diseño y producción, gestión, tecnología y rescate de intangibles culturales. Cada colección aportó una mirada distinta que cruzó investigación, memoria, innovación y futuro.
El evento abrió con un bloque dedicado a la identidad textil boliviana, reafirmando la apuesta de la UPSA por el rescate y la puesta en valor del patrimonio cultural como fuente de creación contemporánea. La primera colección en subir a la pasarela fue ‘Vanguardia y Raíz’, resultado del trabajo colaborativo entre estudiantes y artesanas de San Antonio de Lomerío, donde el bordado tradicional dialogó con el diseño contemporáneo en prendas cargadas de simbolismo y territorialidad.
En esta misma línea, se presentaron tres colecciones individuales: Juliana Lobo, con piezas inspiradas en el barroco misional, creadas para el Coro y Orquesta de Urubichá; Estefany Castaños, con accesorios en biocuero producido a partir de bagazo de caña, totaí y frutos amazónicos; y Rafaela Araníbar, con una propuesta futurista basada en el textil Uru Chipaya, que combinó estructuras protectoras y degradados artesanales.
El segundo bloque trasladó al público al universo del prototipado digital, con piezas de vanguardia creadas mediante herramientas como AUDACES, Rhino, MatrixGold y corte láser. La pasarela mostró joyería como microarquitectura y moda como ingeniería visual, reafirmando que la tecnología es un pilar fundamental en la formación UPSA.
El tercer bloque apostó por la experimentación formal y la ruptura conceptual, con resultados surgidos del laboratorio de moldería y estructura. Allí destacaron Lilac Tower (Adriana Latorre), con piezas transformables y modulares diseñadas para extender la vida útil de las prendas sin generar residuos; San_Barracuda (Ariane Terrazas), con una propuesta sin género que explora tensiones visuales entre androginia, hiperfeminidad e hipermasculinidad; la Colección Bicentenario, dirigida por Eva Gutiérrez y Paulo Silva, con más de 50 piezas inspiradas en los 200 años de historia boliviana; y el Taller Creativo de segundo semestre, que cerró el bloque con moldería experimental, volúmenes escultóricos y propuestas espontáneas que reflejan el espíritu exploratorio de los nuevos talentos.
El cierre estuvo a cargo de Cristian Cáceres, graduado UPSA, con su colección “Positive”, presentada este año en el New York Fashion Week y Dubai Fashion Week. Su propuesta, minimalista y socialmente consciente e internacional, demostró que la moda boliviana tiene espacio, competitividad y voz en los escenarios globales.
Con esta edición, la UPSA reafirma su rol como un espacio de formación, difusión y proyección del talento joven, demostrando que la academia puede ser un motor de innovación para la industria creativa, a través de la formación de profesionales capaces de aportar a la moda boliviana desde una mirada fresca, contemporánea y sin prejuicios.


















